Encontrado
>> sábado, 12 de septiembre de 2009
Escribió algunos textos. Además sacó fotos y tuvo un gato. Al menos, eso parece en la imagen tomada por Manja Offerhaus.
Los gatos llevan consigo un encanto intraducible, algo de misterio. Una cadencia acompasada entre suave y soberbia. Me gusta esa manera de estar que tienen, son silenciosos y andan con la mirada perdida en el enigma. Uno nunca sabe dónde están, uno nunca sabe en qué piensan. Solos, lucen milenarios. Parece que dominaran al mundo desde el momento previo a todos los momentos. La Historia debería decir que ellos moldearon la tierra antes de que las cavernas existieran y que con elegancia iban esquivando las grietas en los movimientos tectónicos. Debería decir eso sólo porque, para mí, los gatos tienen ojos milenarios. Conocí a un hombre que tenía un gato callejero: él dijo una vez que yo lo había domesticado. Es posible, pues me llevo bien con estos felinos. Nos conocemos desde el tiempo en que las cavernas aún no existían.
Los gatos llevan consigo un encanto intraducible, algo de misterio. Una cadencia acompasada entre suave y soberbia. Me gusta esa manera de estar que tienen, son silenciosos y andan con la mirada perdida en el enigma. Uno nunca sabe dónde están, uno nunca sabe en qué piensan. Solos, lucen milenarios. Parece que dominaran al mundo desde el momento previo a todos los momentos. La Historia debería decir que ellos moldearon la tierra antes de que las cavernas existieran y que con elegancia iban esquivando las grietas en los movimientos tectónicos. Debería decir eso sólo porque, para mí, los gatos tienen ojos milenarios. Conocí a un hombre que tenía un gato callejero: él dijo una vez que yo lo había domesticado. Es posible, pues me llevo bien con estos felinos. Nos conocemos desde el tiempo en que las cavernas aún no existían.
AS.
